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Duerme en
el Señor la hna. Jovita López Arévalo (1912 - 2008).
Fidelidad y militancia de 74 años y dos meses
Hermosa Provincia , Guadalajara, Jal., Marzo
1o. de 2008
Por: Israel A. Pineda
(Dios les pague por las aportaciones realizadas al 3/marzo/2008)
Nuestra hermana Jovita López
Arévalo, nació el día 5 de febrero del año 1911 del siglo pasado,
siendo sus padres José María López Zavala y Mauricia Arévalo.
Conoció el evangelio de
Jesucristo por el año de 1933 en Yurécuaro, estado de Michoacán,
México por el predicador Julián Zamora Carranza año en el que el mes
de diciembre fue bautizada por el apóstol de Jesucristo Aarón
Joaquín González, y que días después en ese mismo mes, fue llena del
Espíritu Santo.
Precioso inicio de una carrera
espiritual como cristiana, en su juventud, en su edad adulta y en la
vejez, no hubo mudanza en la fe en que creyó con firmeza y
seguridad, su militancia es reconocida por su familia, la iglesia y
ministros quienes fueron testigos de su amor por Cristo y su obra
redentora en la restauración de su Iglesia amada.
Se unió en matrimonio con
Calistro Delgado en Ocotlán, Jal., con quien procreo a Meladía,
Elisabeth y Eliseo (el marido, se constituyó en enemigo del apóstol
Aarón Joaquín y de la iglesia, la hna. Jovita López y familia
siguieron fieles al lado del apóstol).
Después de vivir en la colonia
Nueva Luz o de Los Hermanos en el sector Reforma, paso a vivir a la
colonia Hermosa Provincia en el sector Libertad de la misma ciudad,
y por último, en la tercera colonia de hermanos en Guadalajara: la
colonia Bethel.
Era una mujer baja de estatura
pero de una fe firme y grande, la que le ayudó a perseverar en la
sana doctrina apostólica. Entre sus satisfacciones fue el haber
conocido a dos apóstoles y seguir su ejemplo de fidelidad a Dios.
Observó que su nieto Misael Cabrera Delgado, hijo de su hija
Elizabeth, abrazó la obra espiritual y es un servidor del apóstol de
Jesucristo, actualmente en el estado de Querétaro en México. Y como
reconocimiento a esa militancia y fidelidad, recibió del apóstol de
Jesucristo la internacional medalla “Apóstol Aarón Joaquín”.
En su casa de la calle
Palestina 3962, de la colonia Bethel a las diez de la mañana con
veinte minutos, fue el lugar donde durmió en los brazos del Señor el
día 29 de febrero del 2008, se honró su cuerpo en albergue El
Mesón, y posteriormente el cuerpo fue trasladado al albergue
Judá de la colonia Hermosa Provincia, donde también fue honrado
por la Iglesia, para después ser sepultado en el cementerio San
Joaquín al oriente de la ciudad, estando al cuidado el P.E. Agustín
Ahumada, de la oficina pastoral de Hermosa Provincia.
La hermana Jovita, fue de los
primeros conversos que Dios concedió al trabajo apostólico
desarrollado en el estado de Michoacán, a ella se agregarían con el
tiempo millares.
Algunos otros hermanos y hermanas de Michoacán
Hna. María de la Luz Barajas
Domínguez: nació el 19 de enero de
1918 en Michoacán, México.
Fue evangelizada en el año de
1933 en Yurécuaro, Mich., por el apóstol de Jesucristo, Aarón
Joaquín González, ya que había ido por invitación de unos
evangélicos de la Iglesia Pentecostés de Chicago. Petra mujer del
pastor visitante decía que va a venir el anciano de la Iglesia de
Guadalajara, mañana lo recibimos a las seis de la tarde. Acudió Luz,
y observó al apóstol acompañado del ministro Julián Zamora y otros.
Escuchó el diálogo bíblico del apóstol, enseguida lo invitó a hablar
a su casa. El cura del pueblo levantó a la gente para matarlos.
Su mamá ayudada de su hermana
menor, Juana Cisneros y ella, tenían un restaurante y los convidaron
en su alimentación.
Petra, se había quedado para reunir a otras tres almas que se iban a
bautizar y convidó a Luz, a lo que ella dijo que no tenía
dinero (aunque era la de las llaves donde guardaban el dinero del
negocio), y su mamá no le quiso dar dinero para viajara a
Guadalajara, con los hermanos.
Pero, Petra, le prestó para
viajar a Tepic. En la estación de Tepic, unos hermanos recibieron al
grupo, les dieron de cenar y pagaron sus boletos, llegaron a
Guadalajara el domingo 30 de enero de 1933.
Encontrándose en la Calzada
Independencia y la calle Gigantes, sin domicilio a donde llegar,
caminaron por la de Gigantes, nadie les daba razón de los hermanos,
hasta que pasando por la Privada de Gigantes, observó a uno de los
hermanos que habían ido a Yurécuaro, momentos después llegó el
apóstol con su portafolio, ya que él vivía en la calle Josefa Ortiz
de Domínguez, casa que le rentaban las hermanas Marcelina y Carmen
González; mujeres, que ayudaban al apóstol y su esposa a elaborar
buñuelos para vender y poder sostenerse, al concluir el trabajo
estiraban sus manos de cansancio.
Recogían unas hierbitas que
cocían con agua como un te, era el desayuno. Entre los que vendían
los buñuelos estaba Antonio Pérez, un salvadoreño soltero, y
también, José de Jesús Durán Alemán, y aún él mismo predicador.
Lugar en el que al día
siguiente, la bautizó el apóstol de Jesucristo en una pila de la
casa de Ignacia Moreno (Nacha) en la Privada de Gigantes, vivía en
Gómez Farías 233. El 31 de enero de 1934, fue recibida en la casa de
la familia Joaquín González, al siguiente mes, recibió la prenda del
Espíritu Santo.
El apóstol de Jesucristo, Aarón
Joaquín, la enseño a leer y a escribir, así como desenvolverse y ser
emprendedora. Durante sus primeros diez años de hermana, prometió a
Dios, andar descalza, y cumplió.
En una de las agresiones
calumniosas de las que sufrió el apóstol en la ciudad de
Guadalajara, ella salió en defensa de la integridad y altos valores
cristianos que practicaba y enseñaba con el ejemplo el apóstol a
todo aquel que escuchaba su predicación.
Le acompañó en las diversas
giras apostólicas y a grupos de hermanos que eran enviados a
levantar obra en diversas poblaciones y ciudades de México (entre
ellas, cuando cerca de Ocotlán, Jal., se dirigían a México, D. F., y
sufrió un accidente al caerle unas piedras al apóstol).
Vivió en la casa apostólica de
la calle 12 de Octubre esquina la calle 68 del sector Reforma en
Guadalajara. Un tiempo radico en los Estados Unidos de Norteamérica
con su familiar la hna. Carolina Cisneros Domínguez (nacida en 1927)
quien ya duerme en el Señor.
A los años, en su regreso a
Guadalajara, vivió en la casa de su hermana Carolina, en calle
Jordán Sur (hoy parte de Casa Cultural Berea) y volvió a ser
colaboradora en la obra espiritual con el apóstol de Jesucristo
Samuel Joaquín Flores, encomendándole diversos grupos de hermanas
jóvenes en Hermosa Provincia. Acompaño en giras apostólicas y
dedicaciones de diversos templos en México y Estados Unidos de
Norteamérica, principalmente. Durmió en la Hermosa Provincia.
Hna. D. Luisa Pedroza
Alcaraz: nació el 26 de agosto de
1913. Escuchó el evangelio de Jesucristo en el pueblo de Santa
Elena, Degollado, Jalisco por el invidente hno. Felipe Reyes y la
hna. Guadalupe Fuentes, el 8 de julio de 1934 fue bautizada en
Ocotlán, Jal., por el ministro Julián Zamora, y recibió la prenda
del Espíritu Santo el 18 de julio de 1934.
Debido a la persecución
religiosa en Ocotlán, Jal, decidió el apóstol Aarón reubicar a los
hermanos, entre ellos la hna. Luisa y a los ministros Emilio
Acevedo, Juan Valle y Julián Zamora a la ciudad de Guadalajara.
Vivió en la calle 46, cerca del
templo en Guadalajara, luego en la calle 12 de Octubre No. 844, en
casa del apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González y su familia,
participó en diversas misiones y trabajos evangelizadores en ciudad
de México (1934-1935), entre otras, en giras apostólicas o a
levantar obra espiritual en diversos puntos de la geografía
mexicana.
En algunas Santas
Convocaciones, estuvo al lado de la D. Elisa Flores de Joaquín, para
dar la bienvenida a las delegaciones participantes.
Al lado del apóstol de
Jesucristo Samuel Joaquín Flores, continuó con la bendición del
diaconado, colaborando con grupos femeninos alternados en diversas
edades en la Hermosa Provincia de Guadalajara.
En el ámbito internacional, en
San José, Costa Rica, testificó del ministerio apostólico el día 14
de febrero de 1965, lo que siguió realizando en la regiones de
Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica en diversos viajes
misioneros.
Vivió vitaliciamente en la Casa
Grande de la colonia Hermosa Provincia, hogar en que fue el deceso
del apóstol Aarón Joaquín en 1964 y de su esposa la D. Elisa Flores
de Joaquín en 1985, y en 1989, la demolición de parte de la Casa
Grande, para dar paso a los jardines que rodean el templo. Firmó el
libro de apertura de los Salones de Estudios en el templo de la col.
Bethel el 7 de abril de 1991.
La D. Luisa Pedroza, durmió en
el año de 1999, su cuerpo fue honrado en el Huerto Getsemaní, y la
iglesia de Guadalajara estuvo en sus honras fúnebres y el sepelio en
el cementerio San Joaquín.
Parte de su familia vive en
México, Estados Unidos de Norteamérica y Canadá.
Hna. María de Jesús Pedroza
Alcaraz, originaria de Huascato, Jal.,
escuchó el evangelio de Jesucristo en Yurécuaro, Mich., en 1934 -fue
hermana la D. Luisa Pedroza Alcaraz descrita anteriormente-, por los
predicadores José Meza y esposa Concepción (conocida como hna. Cuca
Meza).
Contrajo matrimonio y tuvo una
familia cristianan.
Actualmente colabora en la
Comisión de Finanzas del Grupo de Hermanas Solas en Hermosa
Provincia en Guadalajara, lugar en donde vive con parte de su
familia.
Hna. Esther Núñez López:
nació el 28 de octubre de 1931, descendencia de hermanos que
obedecieron en el año de 1934, su bautismo lo realizó el D. José
Garibay.
Hna. Agustina Orozco
Gallegos: originaria de Zamora, Mich.,
en donde nació en 1918, fue evangelizada por el predicador Salvador
Montaño, quién la bautizó el año de 1935. Se traslado a vivir a
Guadalajara, Jal., a la calle 46, luego a la 12 de Octubre y por
último a la Hermosa Provincia de la misma ciudad, lugar en el que
durmió en los brazos del Señor.
Hno. Jacobo Varela Muñoz:
nació el día 30 de julio de 1908 en
Zamora, Mich.
Su esposa María García, había
creído al evangelio de Jesucristo en 1930 en Cuyutlán de la Barranca
(saliendo por Tesistán -hoy parte de la ciudad de Guadalajara-), por
testimonio de su tías Isabel Varela, Esther Varela y la abuela María
del Refugio Muñoz, que habían pertenecido a la Iglesia
Congregacional de Guadalajara, quienes aceptaron la predicación del
apóstol Aarón en 1929.
Entre las casas que visitaba el
apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González, estaba la del señor
Lorenzo Varela, localizada por El Algodonal, realizando dos escuelas
dominicales enseguida creyeron y fueron bautizados en la barranca de
Oblatos. La hna. María García, ya no quiso regresar con su esposo
Jacobo Varela a Cuyutlán, motivo por el que le quiso quitar a su
hijo Matías, ella decidida, le dijo: “Yo no nací con marido, ni
hijo. Quieres, llévatelo”. Lo que el marido observó fue una fe firme
a la doctrina a la que había creído su esposa (misma que mantuvo
hasta 1974, al dormir en el Señor).
La renuencia de Jacobo Varela,
fue disminuyendo y le predicaron en la Privada de Gigantes las
hermanas Luz Barajas, Luisa Pedroza y Carmen Rodríguez, se bautizó
en abril de 1936 por el ministro Julián Zamora, recibió el Espíritu
Santo en mayo de ese mismo año, testificando el el hno. Rodolfo
Garibay en la ciudad de Zamora.
El apóstol, lo envió con toda y
familia a Zamora, Mich., con los ministros Salvador Montaño y
Domingo Vega, en un tiempo en que algunos de sus hermanos,
denostaban al apóstol y a la iglesia, y se ocupara de las cosas de
Dios. Regresaron a Guadalajara en diciembre de 1937.
Debido a su oficio de adobero,
junto con el hno. Calistro -esposo de la hna. Jovita López., fueron
de los hermanos que colaboraron en construir el templo de la nueva
colonia de Hermanos en 1938 en el sector Reforma de Guadalajara,
en medio de sembradíos de milpa y entre huamúchileras, mezquites y
paredones.
Años después, en 1944, el
apóstol, lo envió con su familia a construir la modesta casa de
oración de la calle Trabajo Norte esquina calle Lerdo Poniente, en
la naciente colonia Heriberto Casas, Tepic, en ese entonces la
orilla de la ciudad, ahora es parte céntrica. Vivieron en casa de la
hna. María Meza.
Lugar en que convivieron con el
joven ministro José Chávez Cuevas, los hnos. Jesús Caldera y esposa
Martina Contreras, Emilio Alvarado y esposa Francisca Casillas,
Telésfora García Escobedo y su hija María Socorro González García,
los jóvenes Margarita Ojeda y José Ojeda, los solos Aparicio
Delgadillo Valdez y Bonifacio García, Natalia Sánchez, las familias
Barajas, Lozano, entre otros.
En esa ciudad de Tepic,
obedeciendo en lo material, vinieron las bendiciones espirituales,
por ejemplo, con su hija Anita Varela García (28/mar/1935) el 12 de
junio de 1946 recibió la prensa del Espíritu Santo testificando el
ministro Jesús Robles, y además, el 18 de junio de 1946 se bautizó,
efectuando el acto sagrado el D.E. Eugenio Calderón Campos.
Regresó a Guadalajara, vivió en
las colonias Hermosa Provincia y Bethel, en esta última durmió en el
Señor, fue sepultado en el cementerio San Joaquín.
Hno. Matías Varela García:
nació el 8 de octubre de 1929, obedecieron su madre cuando él tenía
siete años bautizándose en la barranca de Oblatos en las cercanías
de Guadalajara, y después fue evangelizado su padre Jacobo Varela
por el hno. Jesús Robles y tres hermanas, bautizándolo el D. Rodolfo
Garibay en 1936. Vivió con sus padres en las iglesias de Zamora,
Mich., y Tepic, Nay. Recibió el Espíritu Santo en 1945. Fue miembro
de la 12 de Octubre y durmió en Hermosa Provincia de Guadalajara.
Hna. Mercedes Torres
Alvarado: originaría de Zamora, Mich.,
lugar en donde fue evangelizada por el predicador Salvador Montaño
en 1936, y que el día 14 de enero de 1937, fue bautizada en el
nombre de Jesucristo por el ministro autorizado, D. Rodolfo Garibay,
recibió el espíritu santo el 5 de mayo del mismo año. Fue integrante
del Coro de Guadalajara y durmió en la Hermosa Provincia tapatía.
Hno. Jesús Orozco Gallegos:
nació en 1912, fue evangelizado por la hna. María Melchor en la
ciudad de Zamora, Mich., obedeciendo el año de 1937, siendo
bautizado por el D. Salvador Montaño, y recibió el Espíritu Santo
ese mismo año. Fue esposo de la hna. Mercedes Torres Alvarado y
miembro muy fiel, asiduo a las oraciones de cinco de la mañana. El y
su esposa instalaron una tienda de abarrotes en su domicilio de la
calle Belén, cerca de la escuela primaria Benito Juárez. Durmió en
la Hermosa Provincia de Guadalajara.
Hna. Telésfora García
Escobedo: originaria de Villa Morelos,
Mich., sus padres fueron Onofre García y María Jesús Escobedo. Se
unió en matrimonio con el señor José Trinidad González.
Su hija Socorro González, que
ya había ingresado a la iglesia en Guadalajara, regresó
primeramente, por su hija Lidia a Morelia, y en un segundo viaje, a
Villa Morelos, Mich., dándole testimonio a su madre Telésfora, la
cual aceptó el evangelio y se traslado a Guadalajara, lugar en que
se bautizó en 1939.
Posteriormente su hija Socorro,
se la llevó a Tepic, Nay., lugar en donde tuvo una convalecía de
salud y durmió en la iglesia de Heriberto Casas, Tepic, el 7 de mayo
de 1948, siendo el ministro Julián Zamora, en casa de su yerno el
hno. Aparicio Delgadillo Valdez y esposa Socorro.
Recordaba el ministro Pedro
Zamora Magallanes, que el día del sepelio, él fue uno de los
hermanos que cargaron el féretro la tarde del 8 de mayo de 1948.
De la descendencia de la hna.
Telésfora García existen en la Iglesia del Señor seis generaciones,
ella (Telésfora), la primera, su hija María Socorro González, la
segunda; su nieta Lidia González, la tercera, su bisnieta Ada Alicia
Calderón González, la cuarta, su tataranieta Lourdes Camacho
Calderón, la quinta, y la hna. Saudi García es la sexta, van a la
séptima generación).
Parte de sus descendientes
están en las iglesias de Los Ángeles, California y Denver, Colorado,
Estados Unidos de Norteamérica.
Hna. María Socorro González
García: (hija de la hna. Telésfora
García Escobedo) originaria de Villa Morelos, Mich,. en 1938, indagó
sobre la Biblia en El Arenal y Pegueros, en los altos de Jalisco
área de la rebelión cristera donde nadie le supo explicar sus
inquietudes sobre la fe, y un personaje desconocido la condujo a
Guadalajara con los hermanos, se bautizó en Guadalajara.
Enseguida, vivó más de 10 años
en la iglesia de Heriberto Casas, Tepic, Nay. Contrajo
matrimonio por obediencia con el hno. Aparicio Delgadillo Valdez (en
el registro civil de Xalisco, municipio que colinda con Tepic el 26
de octubre de 1945, siendo uno de los testigos ante el juez civil,
el hno. Bonifacio García G), realizando la unión religiosa el P.E.
José Chávez Cuevas. Ambos eran de solvencia económica, por lo que
tuvieron la deferencia apostólica, que como viaje de bodas,
recorrieran las iglesias en el país.
Establecieron su domicilio en
la calle de Lerdo Poniente No. 55 en la ciudad de Tepic, el era
soldador y comerciante. Ella, fue conocida ampliamente como partera
y por los hermanos de esa época como el primer predicador de
Nayarit: Jesús Caldera Navarrete (5 de octubre de 1904-20 de julio
de 2006, quien durmió en Tepic), hna. Martina Contreras Meza hoy
viuda de Caldera y que vive en Los Mochis, Sinaloa, hna. Natividad
Contreras Zavalza y hna. María Félix Parra Zavalza (hermanas que
perseveran fieles en la Iglesia de Hermosa Provincia de la ciudad de
Tepic con plena lucidez), recordándola como fiel, que apoyo en el
momento de la necesidad la obra en Tepic y que fueron de mucha
oración. Recuerda la hna. Ogla Zamora (actual esposa del D.E.
Alfredo Armenta Rodríguez), que en las giras apostólicas, cuidaba a
los hijos del ministro Julián Zamora y esposa Altagracia Magallanes.
Posteriormente, regresó ella
(Socorro) de Tepic a la 12 de Octubre en Guadalajara, ciudad en la
que compró dos propiedades en la nueva colonia Hermosa Provincia,
uno para ella y otro para su hija Lidia. En los años sesentas viajó
por todo el Pacifico hasta la ciudad de Tijuana, B. C. (parte de su
familia emigró a Estados Unidos de Norteamérica).
Entre las personas que por su
testimonio acerco a la iglesia, se encuentra la señora Benita
Cervantes viuda de Larios, de más de cien años de edad y de gran
tradición católica.
Durmió el 1 de mayo de 1983, en
la Hermosa Provincia, ocasión en que se reunieron muchos antiguos y
ministros, estando al cargo el P.E. Pablo Valdez Hernández, durante
los dos días que se honró su cuerpo, siendo el sepelio el día 3 de
mayo de ese año, en el cementerio de san Joaquín, de la perla
tapatía.
Hna. Lidia González González:
hija de la hna. María Socorro González y del militar Ramón González
Reyes, ambos de Michoacán. Ella nació en san Nicolás, Villa Morelos,
Mich., el día 4 de octubre de 1925.
Siendo adolescente, vivía
en Av. Morelos Norte No. 17 de Morelia, Michoacán en casa del doctor
cirujano Samuel Reyna Miranda (médico del “Hospital de La Luz”) y
familia quienes eran evangélicos de la Iglesia Presbiteriana.
Estudiaba en el Colegio de San José, localizado en el centro
histórico de Morelia.
Se traslado a Guadalajara en
1939, viviendo con su mamá quien rentaba en la calle Prolongación
Gigantes (actualmente 12 de Octubre) No. 824, colonia de Los
Hermanos o Nueva Luz -junto a la casa del diácono José Garibay-, un
cuarto a la hermana Ignacia Estrada (enfrente del cual vivía la
hermana diaconisa Luz Sandoval, y entre los demás inquilinos estaba
el hermano Ángel Rabadán Salgado, cuando su mamá se fue a vivir a
Heriberto Casas, Tepic, ella vivió con la hna. Luz Sandoval y
después vivió con su familia en la calle de Aldama.
Fue integrante del Coro de
Guadalajara con el director D. Salvador Montaño (1939), y enseguida
con el Prof. Ángel Rodríguez (1942) hasta que su edad se lo
permitió. Colaboró en el Grupo de Casadas con la D. Luisa Pedroza,
quién le llegó a confiar el grupo en diversas ausencias en las giras
misioneras, actualmente es integrante del Grupo de Hermanas Solas en
Hermosa Provincia de Guadalajara.
Hna. María Loreto Orozco:
evangelizada por el predicador D. Rodolfo Garibay, obedeció en 1937
en Zamora, Mich., siendo bautizada por el mismo predicador, recibió
el espíritu Santo el día 5 de mayo de 1937.
Hno. Gabriel Cervantes
y esposa: procedentes de Zamora, Mich., ellos y otras familias de
hermanos tuvieron que trasladarse a la ciudad de Guadalajara, debido
al clima de intolerancia religiosa que se experimentaba en Zamora,
ciudad que es parte del Bajío mexicano donde el fanatismo era de
alta presencia, Morelia o Guadalajara, eran lugares más seguros para
las minorías religiosas.
En la colonia Hermosa Provincia
de Guadalajara llegaron a vivir en 1956 en la calle de Canaán
No. 3477, junto con su esposa.
Hna. Juana Calderón Campos:
originaria de Poncitlán, Jal., lugar en el que se unió en matrimonio
con el señor Martín Flores Gutiérrez, posteriormente pasaron a vivir
a Ocotlán, Jal., lugar al que llegó el ministro Eugenio Calderón
Campos en 1954 a testificarles de las alegres nuevas de salvación,
como familiar que era de ellos, lo empezaron a escuchar, e incluso
aceptaron visitar a la familia en la colonia Hermosa Provincia en
Guadalajara, donde vivía la familia Calderón. Los viajes de
visitarse unos a otros fueron muy frecuentes, llegando a decirle
Martín a su esposa Juana, que sí él dejara de existir, que no lo
pensara, que vendiera las propiedades y se fuera a vivir con los
hermanos a Guadalajara.
Primeramente el destino de
Martín llegó a su término y murió. Por lo que el hijo mayor Antonio
Flores Calderón, se llevó a su madre y demás hermanos a vivir a
Pajuacarán, Mich., lugar en que se avecindaron y la relación
familiar continuó.
En una de las visitas de
Eugenio a su hermana Juana en Pajuacarán, Mich., las hijas de Juana:
Carmen y María, viajaron con el tío Eugenio a Guadalajara. Acudieron
al templo a la escuela dominical que presidió el apóstol de
Jesucristo Aarón Joaquín González, a María le agrado la exposición
doctrinal, Carmen, mostró cierta reticencia. Fueron abordadas por la
D. Carmen Rodríguez Cervantes, quien les preguntó qué les había
parecido la reunión religiosa, que si tenían alguna duda o pregunta,
que él apóstol estaba en su casa con la disposición de aclarar sus
preguntas.
María, aceptó el diálogo
cristiano, Carmen, no. Después de aquella plática de más de una
hora, María, decidió plenamente aceptar a Cristo en su corazón.
A los días, arribó la mamá de
las jóvenes con el propósito de regresarlas a Michoacán. Ya estando
con las maletas listas, llegó Eugenio, y les dijo que el día 6 de
abril, hablaría el apóstol en la iglesia, María convenció a su madre
y hermana a quedarse a escucharlo.
La reunión fue en el templo de
la calle 12 de Octubre en la colonia Nueva Luz o de Los Hermanos
(ahora San Antonio). La exposición de la palabra apostólica
reconfirmó a la joven María de catorce años de edad, quien en los
bautismos celebrados en esa ocasión, ella renunció al mundo y abrazó
el camino de Jesucristo, a pesar de la oposición manifiesta de su
madre quien la retenía, pero, ella avanzó hasta el área ministerial
para la protesta de fe y recibir el bautismo. Su madre molesta
regresó solo con su hija Carmen a Michoacán.
Sin embargo, la preocupación
maternal hizo que la relación familiar no se viera afectada, ya que
vivía con sus tíos.
Pasaron los años. Hasta que en
diciembre del año de 1963, encontrándose Juana en Pajuacarán, Mich.,
descansando empezó repentinamente a cantar una melodía que repitió
por varías veces y reincorporándose, escribió la letra: “Nuevo
profeta ha tu pueblo diste…” A los días, la visitó su hija María, a
quien le platicó lo acontecido. Ambas no sabían que significaba
aquella melodía. Al regresar, María a Guadalajara, la llevó su mamá.
La joven María, tuvo la
oportunidad de hablar con el apóstol, a quien expuso lo acontecido a
su mamá, mostrándole la letra de la melodía. El apóstol, le indicó
que era un himno revelado, que lo estudiaran con su mamá: Eugenio
Calderón, Dolores Calderón y su hijo Isaías Martínez, Eva Calderón y
ella, para cantarlo en la velada de año nuevo.
Con esa bendición, hizo en
Juana, comprender las palabras que le había dicho en vida su esposo,
que se fuera a vivir con los hermanos. Por lo que regresó a
Pajuacarán, Mich., arreglo sus asuntos pendientes, y dijo a sus
hijos: “me voy a Guadalajara, quién quiera seguirme, y quien no,
bueno”.
En marzo de 1964, llegó aquella
mujer a Guadalajara con los hijos que la siguieron: Francisco,
Carmen, Victoria y Manuel con su esposa Josefina Rodríguez y su niña
María Eugenia Flores Rodríguez.
Se anexaron a la comunidad
Hermosa Provincia, viviendo en casa del D.E. Eugenio Calderón en la
calle Nazaret 684, entre Jerusalén y Canaán.
Tres meses tenían en la etapa
de adoctrinamiento, cuando durmió en el Señor el apóstol de
Jesucristo el 9 de junio de 1964, y la oyente Juana, inmediatamente
recibió al nuevo apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores, ya que
entendió que el primer himno que tuvo en Michoacán, se refería a ese
acontecimiento. Prometió a Dios, que en los próximos bautismos se
bautizaría. Lo cual cumplió bautizándola el pastor Job Zamora,
además, de su hijo Manuel Flores Calderón y esposa Josefina
Rodríguez, que se bautizaron (años después, se bautizaron sus hijas:
Victoria, Carmen y Rosa, la última, después de que durmió su madre,
vive en Pajuacarán, Mich., y esta integrada a la iglesia de Sahuayo,
Mich.).
A la hna. Juana Calderón, Dios
le siguió bendiciendo con himnos referentes a la elección
apostólica. Teniendo tres años en la iglesia, recibió el Espíritu
Santo. En su Grupo de Hermanas Solas en Hermosa Provincia, le
gustaba visitar a los enfermos.
Durmió en el Señor en su casa,
rodeada de su familia y hermanos quienes fueron testigos cuando el
D.E. Eugenio Calderón, por disposición apostólica, la entregó al
Señor. Fue sepultada en el cementerio de San Joaquín de la ciudad de
Guadalajara.
De su familia perseveran en las
iglesias de Santa María, Ca., Salinas, Ca., Fresno, Ca., San
Diego, Ca., además en Arizona, Nevada y Texas Estados Unidos de
Norteamérica y en Guadalajara, Jal., Sahuayo, Mich., Empalme, Son,
en México.
Hno. Ramón Meza Zavalsa:
originario de Michoacán. Se unió en matrimonio con la señora Sara
Reteguin Barriga con quien formó una familia católica romana. Emigró
a Estados Unidos, trabajando en la construcción del puente de San
Francisco, California. Sufrió un accidente que le afectó unos dedos
de su mano izquierda, por lo que fue indemnizado con un cuarto de
millón de dólares.
Entre los grupos evangélicos
que frecuentó, uno de ellos fue el de la Iglesia Pentecostés,
denominación a la que perteneció por dos años, y a quienes al
comunicarles que regresaba a su tierra natal de Michoacán, lo
ordenaron pastor, con la finalidad de que no perdieran el contacto
con él, y que fuera un misionero.
Llegando a Uruapan, Mich., con
su familia, que eran muy bien vista ya que tenían comodidades y
servidumbre en la residencia en que vivían. Además, compró otra
propiedad que rentaba. Una de sus hijas: María de los Ángeles,
estudiaba con las monjas en el colegio “Guadalupano”, ya que eran
una familia muy católica practicante.
Él, les expuso que en
California había conocido a los pentecosteces y lo que le había
acontecido, la reacción familiar, no fue la que esperaba, ya que las
imágenes romanas de un alto valor económico continuaron en su casa.
No se sentía satisfecho y experimentaba que algo le hacia falta. Que
Dios se lo manifestara, que deseaba servirle.
En el colegio, la monja
Guadalupe (originaria de Guadalajara), le preguntó a María de los
Ángeles, que le pasaba, porque se le notaba cierta tristeza, y como
les enseñaban a decir la verdad, ella le contestó que su estado
anímico era debido a que su padre se había hecho evangélico, a lo
que la monja le aconsejó que eso era muy malo.
Instruyendo a la niña a que con
una botella de agua de San Ignacio que le entregó, al encontrase
dormido su padre, rociara el agua por todo alrededor de la cama y
rezara.
Resolvió decirle a su hijo
mayor Ramón Jr., que lo llevará a todos los templos evangélicos y
hasta con los testigos de Jehová, y aquella ansia espiritual no
cesó. El hijo le dijo que ya habían recorrido todos, que solo
faltaba un templo que se encontraba a pie de cerro, y lo llevó.
Al llegar, observó una casa de
oración humilde y en la casa contigua a un hombre sentado en una
silla a la luz de una vela, lo que le hizo sentir conmiseración. Se
acercó y levantado su voz le preguntó por el pastor. Aquel hombre se
acercó a la puerta, y le contestó: “La paz de Dios sea con usted”, y
al instante él sintió que el Señor tocó su corazón.
Aquel saludo entre el ministro Elías Rodríguez y Ramón Meza, se
extendió en un dialogó en que platicaron por horas sobre el
apostolado hasta más de media noche.
A su regresó a casa, le platicó
a su esposa e hijos que aquella inquietud en buscar a Dios, se había
terminado. La esposa, se mostraba ajena a su proceder, la hija
María, le escuchó con bastante interés. Ante aquella incredulidad de
su mujer, le dijo: “esta noche orare para que Dios me muestre cuál
es la Iglesia del Señor”.
Estando orando, observó la
casita de oración, que era iluminada por un faro grande y escuchó
una voz que le decía: “¡Esta es la Iglesia La Luz del Mundo y la
verdad!” Al día siguiente, se lo comunico por la maña a su esposa,
la cual no le creyó.
Con esa novedad, volvió ese
mismo día al templo con el hno. Elías, quien también le dijo que
había orado a Dios por él para que Dios le bendijera. Enseguida, fue
invitado a ir a la ciudad de Guadalajara, Jal., a conocer al apóstol
de Jesucristo Aarón Joaquín González, a lo que aceptó.
Viajó él y su esposa Sara.
Inmediatamente se bautizó Ramón, su esposa no. Estuvieron hospedados
en casa del hno. Alberto (el de la Burras) en calle Nazaret esquina
con Canaán en la Hermosa Provincia.
Regresando a Uruapan, Mich.
De su familia se encuentran en
California, Illinois, Oregón, Utah y Texas Estados Unidos de
Norteamérica. En México en Jalisco, Coahuila y Sonora
NOTA: Los datos aportados
son los que ha sido posible recopilar, si conoce alguna información
u omisión en la presente relatoría, es involuntaria.
Cualquier aportación o
comentario se agradece
ispin777@yahoo.com
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