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Duerme en
el Señor el D.E. Moisés Mosqueda Joaquín
(1950-2008)
Hermosa Provincia , Guadalajara, Jal., Abril
19. de 2008
Por: Israel A. Pineda Fotos: José Pardo y
Hazael Peña
Nació el 20 de enero de 1950 en la ciudad de Guadalajara, Jal.,
México, siendo sus padres Cornelio Mosqueda Melgoza y Rebeca Joaquín
Flores, constituyéndose en el primer nieto varón del apóstol de
Jesucristo, Aarón Joaquín González, quien con alegría le puso nombre,
con el beneplácito de su padres.
Se formó en la colonia de Los Hermanos en el sector Reforma y en la
colonia Hermosa Provincia, sector Libertad, en la ciudad de
Guadalajara, dedicándose su padre al comercio en pequeño. Estudió
sus primeros años en las escuelas públicas. Estudió la carrera
comercial de contabilidad y realizó estudios de música en la
Universidad de Guadalajara. Realizó diferentes oficios como joyero,
carpintero y pintor al óleo. Además, practicó el balón pie (fútbol).
Se bautizó en junio de 1964 en la Hermosa Provincia, Guadalajara,
lugar en donde al siguiente mes recibió el Espíritu Santo.
Contrajo matrimonio con la joven Martha Ramiro Arce hija de Rafael
Ramiro García y Eusebia Arce Cervantes en la ciudad de Guadalajara.
La ceremonia fue oficiada por el apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín
Flores en el recién consagrado templo de Hermosa Provincia el 21 de
diciembre de 1969.
Facilitó una propiedad en la colonia Hermosa Provincia de
Guadalajara, para instalar la oficina de los Coros y Valores
Artísticos del Ministerio de Educación Cristiana.
Vida ministerial
Estando en su vida cotidiana, desprovisto de llegar a colaborar en
la obra espiritual, el 3 de enero de 1995, un día inesperado, en que
llegó una invitación especial para él, la voz apostólica que le
brindó la oportunidad de poder servir en la viña del Señor. Resolvió
atender a ese llamado, iniciando como colaborador auxiliar en la
oficina pastoral de Guadalajara.
Posteriormente, se le asignó el 3er. Grupo de Casados el 10 de marzo
y el 15 de agosto del mismo año, el cuidado de la Iglesia de la Col.
El Mirador, Nuevo Laredo, Tamaulipas, México; lugar en donde se
trasladó con su esposa e hijos: Rubén, Moisés Aeber, Adalina, David
y Michelle quiénes le ayudaron a trabajar en los oficios que les
enseñó.
Durante su trabajo misionero, llegó la partida física de su mamá en
el 9 de abril de 1997 en Guadalajara, Jalisco, México, en donde fue
sepultada.
Para el 16 de agosto de 1998, se le encomienda la Iglesia de Uvalde,
Texas, USA, el 15 de agosto de 1999, la Iglesia de Gilroy,
California, y el 15 de agosto del 2002, la Iglesia de San José,
California. Debido a su trabajo misionero y el resultado de las
conversiones, fue enviado por el P.E. Naasón Joaquín a visitar la
obra en Hawaii en las islas de la capital Honolulú, la de Maui y Kauia del 18 de junio al 4 de julio del 2004.
Debido a su trabajo y esfuerzo en la obra del Señor, le concedió como
una bendición de Dios el ungimiento del diaconado que le otorgó el
apóstol de Jesucristo el 14 de agosto del 2005, durante la Santa
Cena de ese año.
Dos días después de haber recibido el ministerio del diaconado para
servir a la Iglesia del Señor, se le asignó el cuidado espiritual y
material de la Iglesia de Austín, Texas, lugar donde desarrolló su
encomienda, que lo llevó a estar al pendiente de los hermanos de
Nueva Orleáns y Puerto Arturo, por el huracán Catrina que destruyó
los diques que reforzaban el muro perimetral del mar, por lo que se
inundó la ciudad de Nueva Orleáns, y él, estuvo al cuidado
espiritual y material, organizando que no les faltara ni un día
alimento, cobijo y techo hasta superar la contingencia que enlutó
miles de hogares.
Durante su última visita a la ciudad de Guadalajara, Jal., México el
pasado mes de febrero, se le observó como siempre solicito y de buen
ánimo para cumplir en su trabajo ministerial.
Dios le llamó al descanso de los justos en un hospital de la ciudad
de Houston, Texas, la mañana del día 12 de abril del 2008, rodeado
de su esposa e hijos y seis nietos.
Honra en Estados Unidos y México
El P.E. José Hernández, ministro en Houston, Tx., fue el coordinador
de las honras al ministro, incluyendo la velada de oración en el
templo de Austín, Tx el día viernes 14 de abril, en donde el coro,
ministros e iglesia de Texas despidieron el cuerpo que fue
trasladado a la ciudad de Guadalajara, Jal., en donde el O.P. Sergio
Martínez Lugo, titular de la oficina pastoral, coordinó el programa
de actividades.
Para recibir el cuerpo en el edificio albergue Judá, el D.E. Jesús
González Arvisu, dio por iniciada la velada de oración a las doce y
media de la tarde, y prosiguieron los diáconos de Estados Unidos y
México: Juan Campos Solís, Raúl Hernández, Martín Pérez, Manuel
Guerrero, Leonardo Baltasar, Abraham Duran, Samuel Martínez,
Silverio Coronado, Alfredo Armenta, Juan Peláez, Miguel Mena, Víctor
Barcenas, Joel López Rubio, David Rubén Chávez, y Cruz Ramírez entre
otros ministros.
A las tres de la tarde del día 19 de abril, el D.E. Gersón Rodríguez,
ministro en Puebla, México, presidió la última consagración para
despedir el cuerpo de la colonia Hermosa Provincia que tanto amó el
diácono Moisés. De esa forma, se inició el acompañamiento por las
calles de Belén, Jerusalén, Nazareth y Canáan de la colonia hasta
llegar al cementerio San Joaquín, lugar en el que el D.E. Roberto
Montiel, ministro de la col. Libertad, Tijuana, B. C., México ofició
la despedida del cuerpo para ser sepultado.
Sepelio en Guadalajara, Jalisco
Con una temperatura de bastante calor, durante la ceremonia, se
vivieron momentos de profunda piedad y reconocimiento de la vida del
hombre en el propósito en que Dios tiene el término de vida de cada
persona. Los himnos de meditación del coro de jóvenes de Hermosa
Provincia y de los asistentes en general, dio espacio a una alabanza
personal que entonaron David y Elisa (como lo hicieron durante las
tardes en el hospital donde convaleció su padre lugar en dónde aún
los enfermos ajenos a la doctrina les decían que continuaran
cantando los cantos y salmos) que en dueto interpretaron la alabanza
“Llama de luz” al Creador, melodía que hace resaltar al Padre de la
luz, de aquel que mora y vive en la luz, a donde su padre había
partido, a ese reino de luz.
Una carpa blanca, cubría el área ceremonial, y los muros del recinto
fueron cubiertos con las ofrendas florales. Otro de los hijos, Rubén
se escuchó por los altoparlantes, quien a nombre de la familia
Mosqueda
agradeció los cuidados apostólicos espirituales y de la atención
medica que se requirió, al cuerpo ministerial presente por haber
viajado de diferentes ciudades y hasta del extranjero, a la iglesia
de Texas por su solidaridad y a los coros e iglesia de la ciudad de
Guadalajara, que les acompañaron en todo momento.
Manifestando ante la nutrida concurrencia, que la vida de ellos
estaba dispuesta para seguir el ejemplo de sencillez, rectitud y
legado de fe que les trasmitió su padre, que a su vez, lo había
adquirido de su madre, de la familia apostólica. Solicitó la oración
del pueblo del Señor para proseguir en la senda de vida y de paz.
El oficiante, sin llamar a la familia a observar por última vez el
cuerpo del ministro Moisés, procedió al acto de descender el cuerpo
a la sepultura en medio de cantos del coro y de la iglesia.
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